El 21 de septiembre es festivo, lo que en la práctica significa un puente, un St Julian's lleno y todos los restaurantes de Paceville deseando en silencio haber preparado suficiente.
Los puentes son el momento del calendario en que presentarse sin reserva deja de funcionar. La sala se llena a partir de las siete y no llega a vaciarse. Si sois más de cuatro, reservad: las mesas largas son lo primero que vuela y lo último que podemos improvisar.
La cocina funciona con normalidad, de las 11:45 a las 23:45, sea festivo o no. Conejo al fuego, pescado según la mañana y los platos de otoño empezando a aparecer ahora que las noches han refrescado.
Un puente tiene justo la duración adecuada para una comida maltesa.